Cada vez es más complicado ver jugadores zurdos con talento en la elite del fútbol. Los hay que tienen mucho toque, pero su falta de ganas los reprimen; hay otros que tratan de actuar con sentido, pero siempre les acaba sobrando algo. Y podría haber una tercera especie, conocida como la del montón, que siempre se buscan la vida y tratan de sorprender a los técnicos para ganarse un puesto.
Pero Barcelona y Málaga están de suerte. Leo Messi y Duda son esos jugadores que pueden arreglar un partido de la nada. Mientras el argentino trata de descoser a las defensas entrando en diagonal y recortando como un esquiador alpino, el portugués busca hilvanar el juego de sus compañeros, fijando la mirilla y calibrando pases certeros y tiros milimetrados.. De ellos dependerá mucho lo que hagan sus equipos: los culés quieren cumplir y, como mínimo, dejar al Madrid a seis puntos, pero con una jornada menos; los andaluces, que conocerán los resultados de sus rivales (excepto el del Atlético), seguirán mirando con mucho cariño a las plazas europeas para el próximo curso.
miércoles, 25 de marzo de 2009
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