miércoles, 25 de marzo de 2009

Cada vez es más complicado ver jugadores zurdos con talento en la elite del fútbol. Los hay que tienen mucho toque, pero su falta de ganas los reprimen; hay otros que tratan de actuar con sentido, pero siempre les acaba sobrando algo. Y podría haber una tercera especie, conocida como la del montón, que siempre se buscan la vida y tratan de sorprender a los técnicos para ganarse un puesto.

Pero Barcelona y Málaga están de suerte. Leo Messi y Duda son esos jugadores que pueden arreglar un partido de la nada. Mientras el argentino trata de descoser a las defensas entrando en diagonal y recortando como un esquiador alpino, el portugués busca hilvanar el juego de sus compañeros, fijando la mirilla y calibrando pases certeros y tiros milimetrados.. De ellos dependerá mucho lo que hagan sus equipos: los culés quieren cumplir y, como mínimo, dejar al Madrid a seis puntos, pero con una jornada menos; los andaluces, que conocerán los resultados de sus rivales (excepto el del Atlético), seguirán mirando con mucho cariño a las plazas europeas para el próximo curso.

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